La guerra es uno de los más terribles sucesos que se pueden dar en cualquier país alrededor del mundo.
La guerra civil española, un suceso que todos quieren olvidar
Desafortunadamente y en la actualidad, la historia ha dejado constancia de muchos de estos conflictos y es tanto así, que si fuese necesario el hecho de tomarse un momento para poder contar cada una de ellos, lo más seguro es que no sería posible recordarlos todos por completo.
El conflicto bélico es sin lugar a dudas un error por sí mismo, un pasaje en la historia que no debemos olvidar, ya que se ha demostrado que solo trae muerte y desolación.
Debemos aprender de los errores cometidos en el pasado para que no se vuelvan a repetir, aunque por desgracia el ser humano sigue tropezando una y otra vez con la misma piedra.
Hay otra clase de conflictos que son considerados mucho más desgarradores, esto se debe a que son realizados por las personas que pertenecen a un mismo país, que pelean a muerte contra de sus propios conciudadanos.
La verdad es que son muy pocos aquellos países que realmente se han salvado de experimentar en su mismo territorio lo que es una guerra civil y desgraciadamente España no forma parte de ellos.
Es por eso que en este artículo hablaremos un poco más acerca de cómo todo esto pudo perjudicar a España.
Consecuencias de la guerra en España
Después de tres años de guerra, las defensas por parte de la izquierda se vieron diezmadas debido al enorme contingente que formaba lo que en ese momento era el partido fascista de la derecha.
Este y con la ayuda de los dictadores más grandes de la época sometieron a la izquierda republicana, llevando a cabo el bombardeo de Guernica el 26 de abril de 1937 con la ayuda de la legión cóndor de Alemania, destruyendo la ciudad y ocasionando pérdidas humanas.
En el año 1939 y después de los últimos coletazos por parte de la izquierda, el partido nacional liderado por Franco era quien ganaba la guerra civil y exigía la rendición de forma incondicional del partido de la izquierda que tenía como líder a Negrín, quién en el transcurso de la guerra huyó a México.
Una de las peores consecuencias que trajo esta guerra fue que en el transcurso de la misma, en las áreas fronterizas con Francia, una cantidad superior a 400.000 ciudadanos españoles tomaron la decisión de huir de su país para así escapar de la guerra.
Aparte de esto, la cantidad de muertos y de bajas por parte de los dos bandos fue un duro golpe para España.
La victoria obtenida por Franco y por consiguiente por el partido fascista, provocó que se abrieran las puertas hacia una dictadura, en donde se buscaba y se perseguía a todas aquellas personas que hubieran tenido algo que ver con las ideas políticas de izquierdas y a quienes apoyasen sus ideologías.
La dictadura por parte de Franco, que tuvo una duración de 40 años aproximadamente, fue un régimen brutal al igual que totalitario para los habitantes de España.
Muchas de las personas que se vieron en la necesidad de huir del país debido a que apoyaban las ideologías de la izquierda y estaban sentenciados, algunos de ellos a morir a manos del gobierno de Franco, eran cada uno de los representantes de lo que en ese momento eran los sectores intelectuales, acción que tuvo como resultado un empobrecimiento brutal para España.
Muertes ocasionadas por la guerra civil española
Teniendo en cuenta que esta fue una campaña que tuvo como duración solo tres años, y que al mismo tiempo fue un conflicto civil que ocurrió entre los habitantes que pertenecían al mismo país, la enorme cantidad de víctimas que hubo en ese conflicto aún no deja de sorprender a cada uno de los historiadores.
Y es que no solamente fueron la cantidad de personas que perdieron la vida, sino los exiliados que se vieron en la necesidad de huir y las personas desaparecidas.
En este conflicto se estima que hubo unas 500.000 víctimas, vidas perdidas de las que 150.000 fallecieron a causa de la persecución a la cual fueron sometidas por parte de las autoridades del partido del gobierno y por lo menos unas 114.000 personas desaparecieron sin dejar ningún rastro.
Después de finalizada la guerra fueron por lo menos unas 120.000 las personas que murieron debido al hambre y a las enfermedades.
Aparte de estas cifras, una cantidad superior a las 400.000 personas después de que acabara la guerra fueron exiliadas y por lo tanto, huyeron hacia países como el mencionado anteriormente Francia, así como a México, Chile, Argentina y a otros países de Latinoamérica.
De esta forma evitaban las persecuciones y repercusiones que pudieran tener por parte del gobierno fascista de Franco si continuaban viviendo en España. Una guerra sin sentido que aún hoy, no se ha olvidado.